El consumo de sustancias psicoactivas constituye uno de los principales problemas de salud pública que afecta tanto a países desarrollados como a los países en proceso de desarrollo. Considerando que el consumo de sustancias psicoactivas en el trabajo es un factor que desfavorece a la organización al reducirla productividad de los empleados, la calidad del servicio suministrado, el clima laboral, y al trabajador por daños en el sistema nervioso y motor, provocando también aumento en el ausentismo a causa de incidentes y accidentes con diferentes niveles de consecuencias, generando altos costos a nivel económico, causando gran preocupación y motivando a la búsqueda de estrategias que eviten o disminuyan la problemática.