Tras el primer brote de COVID-19 en Wuhan en diciembre de 2019 y la rápida expansión de éste virus en los países, el 11 de marzo 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció como pandemia mundial a la situación. Para prevenir la expansión del virus, los gobiernos han impuesto restricciones de muchos tipos, generando un efecto socioeconómico disruptivo en todos los países y por ende en las organizaciones publica y privadas, que han generado estrategias para garantizar su sostenibilidad durante este período, (Pacheco). La más abrupta fue sacar al personal de las instalaciones para dar continuidad a las actividades de manera remota, desconociendo los peligros asociados al sitio o lugar de trabajo en el que los trabajadores ejecutan sus obligaciones laborales diarias y las posibles consecuencias a la salud que pudieran presentarse en el tiempo. Para las organizaciones, obligadas legalmente, a preservar la salud de sus trabajadores es de suma importancia conocer las condiciones y características de los nuevos sitios de trabajo para generar los controles necesarios. El presente trabajo busca definir una herramienta de identificación de peligros de las actividades administrativas ejecutadas por los trabajadores en sus nuevos sitios de trabajo, de una manera sencilla que pueda ser ejecutada por los mismos trabajadores pero que al mismo tiempo esa información confiable con la cual se establecerán las correcciones eficaces que garanticen el mantenimiento de la buena salud del trabajador.