El presente documento muestra un panorama nacional e internacional sobre: el uso, almacenamiento, producción e infraestructura del Gas Licuado del Petróleo (GLP) como combustible y su potencial como fuente energética para diversos sectores, específicamente el sector automotor, con base en la búsqueda de nuevas alternativas de combustibles y tecnologías que puedan suplir la demanda de combustibles en términos de eficiencia, disponibilidad, autonomía, etc. Dentro del desarrollo de nuevas tecnologías para el mejor desempeño de motores a combustión interna, se encuentra el uso de combustibles alternos que se puedan emplear en diferentes tipos de motores alternativos, teniendo así entre los más comunes al GLP. Este tipo de combustible consiste en una mezcla de propano y butano, los cuales se obtienen de la refinación del petróleo o como subproducto de las corrientes de gas natural en diversos campos de extracción. En su mayoría se obtiene directamente de yacimientos de gas natural o petróleo, 60% en comparación al 40% que procede de la destilación del petróleo en refinería. Al ser sometido a presión, este gas pasa de estado gaseoso a líquido, ocupando menos volumen. Además, está exento de azufre y otras sustancias como metales.