El manejo de los desperdicios no es el más adecuado, debido a que éste es muy grande y se le puede dar un mejor uso. Se ha observado que, en ocasiones, el desperdicio se genera por no medir las porciones, es decir, se prepara más comida de la que sale, con la cual, parte de ella es refrigerada (donde a veces termina por dañarse en la cámara y debe ser desechada), o se desecha directamente. Este es el manejo que se le dan a alimentos que ni siquiera han salido a las mesas, que sobran debido a las cantidades que se preparan, el objetivo es implementar una nueva estrategia para que no se generen estos desperdicios